Los libros de Tarot pueden ser una buena fuente de conocimiento a la hora de entender el Tarot. Pero, a veces, no son la mejor manera de aprender a leer el Tarot.

Me explico. A ti te gusta el Tarot. Quizás no sabes muy bien por qué, pero sabes que te gusta. Hay algo en él que te atrae y que hace que quieras aprender a leerlo. Tal vez sea para conocer mejor tu propia personalidad o comportamientos. O tal vez para ayudarte a tomar decisiones de cara a tu futuro inmediato.

Pero no sabes por dónde empezar con el Tarot. ¿Cómo entenderlo y comprenderlo para poder sacarle todo su jugo? No lo sabes. Pero quieres ir más allá y averiguarlo.

Algunas cartas te disgustan mucho en cuanto las ves. Pero también reconoces algunas formas e imágenes del mazo. Son cosas que resuenan mucho dentro de ti, te parecen familiares. Y a pesar de eso, no terminas de “conectar” con tu mazo de Tarot. Así que decides comprarte algún libro para que te ayude a saber lo que aún no conoces.

 

Los libros de Tarot

Si ya has leído algún libro de Tarot, habrás comprobado que a veces se emplea un lenguaje muy grandilocuente. Se utilizan conceptos muy abstractos. También se suele emplear mucho la moral y la ética a la hora de escribir algunos libros de Tarot. Puede que te hayas dado cuenta de que hay autores que parecen hablar desde un púlpito, o desde una cátedra universitaria. Y sin embargo, lo que escriben son más bien vaguedades que no te dicen nada. Tus dudas siguen sin resolverse.

Te preguntas de dónde y de quién viene esa autoridad con la que escriben. Estos autores se expresan con una total seguridad de que lo que dicen es lo único cierto y correcto, de que su verdad es La Verdad. También te preguntas si lo que afirman en sus libros es realmente lo correcto. Porque entonces, ¿por qué unos libros parecen contradecir a otros? A la larga, todas estas dudas acaban sumándose a las que ya tenías antes. Querías resolver tus dudas, y ahora tienes más que antes.

 

El sistema de lectura

Generalmente las pruebas que aportan estos escritores para explicar y justificar sus afirmaciones se basan únicamente en apoyarse en otros sistemas anteriores. Es decir, sistemas que ellos mismos no han creado. A veces cuanto más antiguo sea el sistema, más autoridad parece tener. A fin de cuentas tiene siglos de existencia, ¿verdad?

En otras ocasiones, estos autores de libros de Tarot no se basan en sistemas que ya existían. Lo que esgrimen en estos casos son sus convicciones íntimas. “Esto es así porque yo creo que es lo correcto”. Estas convicciones pueden no ser falsas, por supuesto. Quizás tengan toda la razón del mundo. Pero tú, en tu interior, notas que te falta algo. No eres capaz de expresarlo con palabras, pero percibes en tu interior que el Tarot tiene que ser algo más que repetir palabras de memoria como un loro. Lo notas como una amalgama árida, confusa, y que más que ayudar, entorpece. ¿Por qué? Porque todo eso, que a algunas personas les va a las mil maravillas, no cuadra contigo. ¡Tú necesitas algo más!

Pues déjame decirte que tienes toda la razón. Como decíamos en un artículo anterior de este mismo blog, cree en tus propios ojos. Si lo que ves no cuadra con lo que te cuentan otros, cree a tus ojos. ¿Cómo sabes si la persona que nos legó esos significados para cada Arcano sólo se los inventó al azar? Para eso basta con ponerlos en práctica. Hay que hacer pruebas y comprobaciones. Puede que ese sistema resuene contigo, o puede que no.

 

¿Entonces los libros de Tarot no valen para nada?

No estoy diciendo eso. Pero lo que sí que quiero que entiendas es que un libro (o muchos) no te va a enseñar a leer. Los libros son fantásticos para ciertos matices, o para entender mejor algunos conceptos. Pero a la hora de la verdad, cuando se trata de aprender a leer el Tarot, lo mejor es hacer un buen curso. Es mucho más completo, se va paso a paso y al acabarlo, si es bueno, tienes la sensación de que ha valido la pena. Esto no es algo que al menos a mí, me haya ocurrido con los libros. Aunque repito que sí son importantes y sí aportan conocimiento.

 

Conclusión

Aprender a leer el Tarot

El Tarot es algo vivo y necesita ser comprendido y entendido desde nuestra propia experiencia vital. Y para hacer eso necesitas un método. Sí, sé que eso suena muy matemático y científico. Igual hasta te recuerda a René Descartes y a su “Discurso del método”, y a cuando tuviste que estudiarlo en el colegio. Pues en cierta forma sí, el Tarot es una escuela. Una escuela para niños, ¡y para los que saben volverse niños!, como diría Enrique Enriquez.

El acceso a aquello que llamamos irracional, sólo puede lograrse mediante un método racional. Un método racional basado en Mirar, Analizar y Entender qué es lo que estamos mirando cuando tenemos delante una tirada de Tarot. Este método nos proporciona unas pruebas objetivas, y no subjetivas como indicábamos antes,  sobre la validez del Tarot. Y este método no lo vas a aprender en ningún libro, porque los libros de Tarot no enseñan a leer el Tarot. Pueden proporcionar información o conocimiento, pero no enseñan a leer el Tarot. Estos libros no te van a enseñar el método que necesitas.

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